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viernes, 12 de febrero de 2021

A cuenta de San Valentín

"Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar dentro de ti todas las barreras que has levantado contra él."

Tan sencillo de expresar como exigente es el trabajo que demanda.

Soy consciente de que soy yo quien ha ido poniendo límites y condiciones a la aceptación de muestras del amor ajeno en función de lo que, en cada etapa de la vida, iba considerando cómo "debería ser y sentirse el amor".

Es decir, en vez de aceptar "lo que es", iba tras una idea de "lo que debería ser" según mi limitado entender, generando  frustración, incapacidad para el compromiso con una relación genuina y, especialmente, miedo a no ser suficiente ni merecerme lo que la vida me ofrecía.

Y así, hasta llegar a ver y sentir las barreras que sólo estaban en mí. Sí, en ese archivo histórico de experiencias vividas, creencias e imágenes construidas en relación a las personas que me rodeaban con las que he conformado mi manera de percibir e interpretar las relaciones y el amor.

Sé que aceptar el amor que la vida nos ofrece en toda su extensión y en todas sus formas -atención, cuidado, amabilidad, ...- es el primer paso para reconocerlo, valorarlo, sentir merecerlo y compartirlo.

continuará...

jueves, 11 de febrero de 2021

Hablando se entiende la gente,... ¿de verdad?

Hablando se entiende la gente es una expresión bienintencionada a favor del diálogo que, sin embargo, no asegura que se esté dialogando ni que se estén entendiendo quienes hablan, ni que estén llegando a acuerdos para dar la mejor solución al tema que se aborda.

¿Por qué? Sencillamente, porque no asegura la escucha de lo que se habla, ni de quien habla. Y sin escucha, el hablar pierde sentido. No se completa el diálogo. 

Dialogar es construir o dar un sentido compartido, entre dos o más personas, a una situación o tema. 

Por un lado, implica hablar, sí, en doble dirección, la de exponer la interpretación que cada cual hace del tema y preguntar para comprender la interpretación ajena.

Por otro, implica escuchar, lo que comprende dos acciones, oír e interpretar lo que se oye. Es esta interpretación la que condiciona el resultado de la escucha. ¿Desde dónde interpreto lo que oigo? ¿Hago caso sólo a mis intereses, a lo que creo adecuado, a mi forma de ver la situación o me abro a tener en cuenta los puntos de vista de la otra parte, sus inquietudes, sus prioridades,... para construir juntos la solución más eficiente?

Esta es la pregunta inicial que, a menudo, obviamos: ¿para qué vamos a dialogar? ¿qué buscamos realmente con esta conversación? ¿quiero la mejor solución o solo la mía? ¿prefiero tener la razón o lograr una solución?

lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Ilusiones o realidad? El precio de la plenitud

No conocemos la realidad, sólo la interpretamos desde la percepción, siempre limitada, que tenemos de ella.

Confundir estas interpretaciones con la realidad en sí misma es lo que nos lleva a actitudes limitantes. Si creo que "esto" -lo que sea que fuere- no tiene solución, es muy probable que ni siquiera intente buscarla. Si creo que esta persona es, por ejemplo, "tóxica", ¿qué posibilidades se me abren para que deje de serlo? ¿qué voy a ver en ella sino intenciones y actitudes indeseadas?.

Sin embargo, la experiencia nos enseña que la realidad siempre nos guarda y asombra con regalos que van más allá de lo que creemos posible.

La pregunta es sencilla: ¿qué prefiero, mantener fijas mis interpretaciones o abrirme a la realidad, ese campo infinito de posibilidades en el que desarrollarme en plenitud?. 

El precio a pagar por esta plenitud es renunciar a las ilusiones*, a nuestras interpretaciones limitantes. A medida que éstas desaparecen, descubriremos los regalos, los beneficios que se ocultaban tras ellas.

Como ejemplo os adjunto el enlace a una entrevista a Hugh Herr.
https://www.lavanguardia.com/lacontra/20191118/471705349299/nunca-desfallezcas-sigue-adelante-sigue-intentandolo.html

(*)Ilusión: Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. (RAE)

sábado, 12 de octubre de 2019

¿Qué me tensa?

Me dicen que mi rostro está tenso,... lo reconozco y acepto. Sí, estoy tenso. Vivo con tensión.
Me puedo dar muchas explicaciones y razones de por qué estoy así. Pero una cosa es la explicación y otra la solución. 
Hay explicaciones que nos tranquilizan pero que no resuelven nada. Y en la vida se trata de ir dando con soluciones a lo que nos inquieta o nos hace perder la paz. Y siempre son soluciones que pasan por nuestro interior, nuestra forma de pensar, sentir y actuar.
Salud, economía, vivienda, familia, proyecto y propósito de vida, ... son algunos de las áreas en las que he vivido esforzándome o con la sensación de "tener que sacrificarme" para lograrlo y merecerlo.
Esta creencia es la clave, es la causa raíz de las dificultades que he encontrado en la vida
¿Por qué todo tiene que ser a base de un esfuerzo desmedido? ¿Por qué no aceptar los regalos de la vida, la vida en sí misma en toda su plenitud y generosidad?

Tiempo de mudanza... y de cambios

Las mudanzas son una buena oportunidad de encontrarnos con retazos de nuestra vida, como esa nota escrita que quedó oculta entre libros, una prenda que no utilizamos y nos recuerda a tiempos y estilos pasados, esos libros que aun siguen en lista de espera. 

Son "detalles" que nos reflejan y nos hablan de cómo ordenamos las ideas y las cosas, cómo dejamos que se acumule lo que ya no utilizamos o de qué motivación tenemos para leer libros que en su momento fueron interesantes y que hoy ya no les vemos mayor atractivo.


En definitiva, es un tiempo para poner el espejo y dejar que nos refleje nuestros intereses actuales, motivaciones y hábitos para decidir si queremos seguir así o queremos, de verdad, una nueva vida a partir de ahora.


¿Qué me hace feliz? ¿Qué me trae paz? ¿Qué voy a priorizar en esta nueva fase?

miércoles, 24 de julio de 2019

La Vida

"En este mundo parece haber un estado que es lo opuesto a la vida. Tú lo llamas muerte. La muerte adopta muchas formas. Es la idea subya­cente a todos los sentimientos que no son de suprema felicidad. Es la alarma a la que respondes cuando reaccionas de cualquier forma que no sea con perfecta alegría. Todo pesar, sensación de pérdida, ansiedad, sufrimiento y dolor, e incluso el más leve sus­piro de cansancio, cualquier ligera incomodidad o fruncimiento de ceño, dan testimonio de la muerte. Por lo tanto, niegan que vives."

Este párrafo nos da dos pistas efectivas para dirigir nuestras vidas. Si mis sentimientos no son de felicidad, si no respondo con alegría a lo que la vida me presenta es que en algo me estoy equivocando.

Puedo estar equivocándome en la interpretación que hago de una situación presente o pasada, en la actitud que adopto, en la resistencia que opongo a aceptar las cosas como son, etc.

Si no hay alegría y felicidad es el momento de observar qué de lo que creo, pienso, siento y hago habitualmente, consciente o inconscientemente, bloquea la felicidad y alegría consustancial con la vida.

Es el momento de aprender. 

sábado, 8 de junio de 2019

Doy tal y como recibo

Doy tal y como recibo.
Este es el pensamiento que me lleva a un sentimiento de paz y unidad con toda forma de vida.
Para dar, primero he de recibir. Solo puedo transmitir alegría, entusiasmo, serenidad, o energía, si antes las he sentido en mi. 
Y para esto, he de abrirme a recibir. Aquí es donde está la dificultad pues, a menudo, pensamos que no hemos recibido nada, que en nuestra vida hay más carencias y dificultades que dones. Y es este juicio de carencia, este mirar hacia lo que echamos en falta, lo que nos impide tomar consciencia de que estamos recibiendo en cada momento, de continuo.
¿Te has dado cuenta de cómo respiras y cómo se llenan de vida tus pulmones? Al hacerlo es posible que sientas vitalidad en primer lugar, y después una gratitud que transmitirás con tu actitud, tu sonrisa, tu serenidad y tus gestos.
La vida es un continuo recibir, sin ni siquiera pedirlo. No lo vemos ni sentimos así porque estamos distraídos mirando a lo que creemos carecer. Solo es cuestión de tomar consciencia en cada pequeño detalle de nuestras vidas.
Cuando reconozca lo que recibo y me es dado, es entonces cuando podré y querré darlo por el puro placer de compartirlo.

miércoles, 5 de junio de 2019

La Vida me vive

Estos últimos días estoy experimentando esta sensación: la Vida me vive.
No es que me sienta vivo o que sienta la vida en mí. No. Es que soy consciente, por momentos, de que es la Vida quien me llena y alcanza cada una de las células del cuerpo; es ella quien me despierta, me activa, me saca una sonrisa, me lleva a inspirar con toda la amplitud, es quien me calma y me trae paz.
Esta plenitud me lleva a honrar la Vida, reconocer nuestra dignidad y la de nuestras propias vidas, más allá de las condiciones en las que estemos viviendo, tal y como lo expresa este texto:

"Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan pura que el mundo se purifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu cabeza. La luz que refulge en ti es lo que el universo ansía contemplar."  Ucdm. Lec. 156

¡Cómo cambia nuestro caminar, nuestra manera de relacionarnos, nuestros sentimientos y actitudes al contemplar así la Vida y dejar que sea ella quien se expresa en toda su plenitud a través nuestro!

lunes, 27 de mayo de 2019

¿Reaccionar ante o responder a una pregunta?

A veces respondemos a lo que nos preguntan sin saber lo que motiva la pregunta, es decir, lo que le lleva a la persona a preguntar "eso que pregunta".
Ayer me hice consciente de las veces que entro en modo "reacción" ante preguntas que me plantean, en vez de darme una pausa y asegurarme de "responder" a las inquietudes de la persona que pregunta.
Veamos la secuencia con un ejemplo:
℗ Un alumno me pregunta -vía mail- cuáles son los criterios que he utilizado para ponerle la nota.
® Respondo -mejor sería decir, reacciono- enviándole los criterios utilizados.
℗ Vuelve a escribirme y esta vez me pregunta en qué debe mejorar para obtener mejor nota.
® Sorprendido por sus insistencia y porque tenía la nota más alta del grupo (9,7/10), le respondo dándole pistas de mejora para lograr ese 0,3 que le faltaba para llegar al 10.
Me vuelve a escribir y me dice que la nota que ha recibido es ¡6,3!
Todo había sido un error de transcripción que podría haber resuelto en el primer momento si hubiera hecho una pausa para reflexionar y le hubiera preguntado para qué necesitaba conocer los criterios de evaluación.
Reaccionar -respuesta automática aprendida- es lo que nos lleva a conversaciones poco efectivas, en las que volvemos una vez y otra al tema porque no hallamos la respuesta satisfactoria. ¡Así se nos va el tiempo! ¡Todo por olvidarnos hacer una humilde pausa!
No se trata de dar lo que te piden sino dar aquello que la persona necesita.

domingo, 26 de mayo de 2019

Puedo volver a elegir de nuevo

Este curso académico 2018-19 que ahora termina ha sido un parteaguas o un punto y aparte en mi vida gracias a una crisis de salud en la que he tenido la suerte de aplicar este pensamiento "puedo volver a elegir de nuevo".

Me encontré con el dilema de decidir si quería vivir o dejarme ir.
Decidí no irme de esta vida cargado de agotamiento, tristeza, soledad, con la sensación de no ser útil, ni de merecerme nada bueno.
Por contra, decidí vivir de modo que cuando llegue el momento de irme, sea con la satisfacción de haber vivido una vida plena, con una sonrisa y tras haber sanado todas las relaciones.

¡Gracias a Dios, pude elegir de nuevo!. Y poco a poco, a lo largo de estos 6 meses, el cuerpo ha ido recuperando su vitalidad. En paralelo, las relaciones han ido sanando y mi forma de entender la vida y el trabajo se va reajustando a un nuevo propósito.

Hoy, el contacto con la naturaleza y los paseos son terapéuticos para mi. Es tiempo de silencio y reflexión. Es cuando siento una enorme gratitud ante la vida y doy gracias por cada respiración plena que me provoca una sonrisa que nace desde lo más profundo. 
Ahora, andar es gozoso, fluido, natural,... lo que hasta hace poco suponía dolor, pesadez y esfuerzo. He pasado de un caminar sufriente a un caminar de gozo, en el que cada inspiración es, literalmente, absorber vida. Lo que despeja los temores e incertidumbres y me devuelve una serena confianza.

¡Sí! En cada instante puedo elegir de nuevo qué pensamientos y sentimientos anidan en mí, si los del miedo o los del amor.

domingo, 1 de enero de 2017

¿Quién se equivoca: la Realidad o mi percepción de la realidad?

Feliz Año 2017

Un nuevo año lleno de posibilidades

Hace un tiempo conversaba con dos amigos estudiosos de la Biblia y hablaban de los "natural" y lo "sobrenatural". Me ponían como ejemplo lo que en la carta a los Romanos se dice sobre Abraham quien fue padre cuando ya era nonagenario siendo su mujer estéril.

En un lenguaje más actual lo que ellos llamaban "natural" es lo que hoy somos capaces de percibir y conocer. O sea, nuestra percepción y consciencia.
Y lo que llamaban "sobrenatural" es lo que está más allá de de nuestra capacidad actual. Es la Realidad infinita, sin límite, desconocida,....

Agustín de Hipona ya definía al milagro, no como algo que "desafía a la naturaleza", sino como algo que "desafía nuestro conocimiento de la naturaleza".

Así pues, si queremos ampliar el campo de nuestras posibilidades, uno de nuestros retos  es ser conscientes de que nos estamos moviendo y tomando decisiones en función de nuestra "percepción" de la realidad y no en base a la "realidad en sí misma".

Que este Año 2017 nos abramos a lo que está más allá de lo que somos capaces de observar y comprender.

lunes, 4 de agosto de 2014

Cuanto más me olvido de "mi", más soy "yo mismo"

En una conversación  cuanto más dejamos de lado nuestro diálogo interno, mayor es la calidad de la escucha y de la respuesta, más espacio generamos para la toma de consciencia de la situación así como para que emerjan las soluciones. 
Es en ese momento, en la pausa, cuando surge lo más auténtico de cada persona y conecta con sus creencias, sentimientos y valores más profundos y se activa la intuición y la creatividad.
Es entonces, una vez dejado a un lado el aspecto más superficial, cuando somos más nosotros mismos. 

Se trata de :
1.- Dejar a un lado nuestros juicios e interpretaciones.   
2.- Escuchar las inquietudes que nos mueven a actuar como lo hacemos o decir lo que decimos.
3.- Buscar la intención positiva de nuestra acción o expresión, lo que en realidad queremos.
4.- Tomar conciencia de las consecuencias que tiene nuestra forma de pensar o actuar.
5.- Permitir que afloren otras alternativas más sanas y sostenibles.
6.- Comprometernos con la solución más adecuada.

jueves, 31 de julio de 2014

¿Quién sería yo sin ti? ...y 2

¿Quién es maestro o maestra sin sus alumnos? 
¿Quién educa sin que, en ese acto, se esté educando a sí mismo, a sí misma?
¿Quién sana sin que simultáneamente esté aprendiendo a cuidarse y a sanar su propia vida?

Tomar conciencia de que  nuestra vida profesional -vocación, conocimientos, contribución y retribución..- cobra sentido gracias a las personas a las que servimos, nos coloca ante ellas en una actitud de agradecimiento y respeto. 

Doy gracias a cada persona que la vida me presenta porque con ella voy construyéndome, puliéndome, desarrollando una visión y comprensión más amplias de la vida.

Como contaba una amiga : "¡Qué afortunada soy! Esta formación es un regalo y es gracias a mis clientes. Cuando uno entra por la puerta, lo primero que pienso es ¡¡Gracias!!". Y mientras lo contaba, una sonrisa iluminaba su rostro y su mirada. 

Os podéis imaginar la calidad y calidez de su trato con las personas que atiende... y ¿creéis que vive su trabajo como una carga o, por contra, como una oportunidad de ser útil?

A modo de test me pregunto : 
¿Cuánta gratitud siento por las personas con las que trabajo, atiendo o con las que me relaciono? ¿Siento mi trabajo pesado o por el contrario, siento entusiasmo e ilusión?

Y ¿cuáles son las consecuencias? ¿Cómo va mi vida?

miércoles, 30 de julio de 2014

¿Quién sería yo sin ti..?

Sí, ¿quién sería yo sin ti?
Esta pregunta me sorprende tras algunas conversaciones. Al tomar conciencia de ella, el primer pensamiento y sentimiento es de gratitud.
Gracias por haberme ayudado a ver la vida desde otros puntos de vista, con otros ojos, otros intereses,  otros valores y creencias.
Gracias por haberme sentido cuestionado, lo que me lleva a conocerme mejor y plantearme otras maneras de pensar, sentir y actuar.
Gracias por darme la oportunidad de exponerme ante ti y contrastar contigo mi forma de estar en la vida, en el trabajo y en las relaciones.
Gracias a ti que has alimentado mi vida, mi crecimiento, a veces con suavidad y otras sintiéndome sacudido.
Sí, sin ti, mi vida sería un terreno seco y árido.
Gracias por todo lo que me das y me permites aprender....

domingo, 13 de julio de 2014

¿Sin raíces...o sin conciencia de las raíces?

"Sin raices no hay alas" de B. Ulsamer y "Ama lo que es" de B.Katie, son dos títulos de libros que hoy me han ayudado a cambiar la manera de entender y manejar la vida.
Durante muchos años me he sentido sin raíces en la vida. Un extraño en la tierra donde nací. Un desconocido en mi familia. Con el sentimiento de que podría vivir en cualquier lugar y sentirlo tan propio como el de origen. Y, hasta hoy, esto lo he percibido como pérdida de identidad, como carencia y causa de incertidumbre e indecisión.
Sin embargo la vida siempre nos ofrece las oportunidades  de aprender, si queremos aceptarlas. Y esta mañana, caminando por el monte me he cruzado con un hombre cuya camiseta llevaba un escudo de Eibar, donde nací. Un escalofrío ha recorrido todo mi cuerpo erizándome el vello.
La pregunta ha saltado de inmediato : ¿Y tu te creías sin raíces...cuando estás temblando?
Realmente, las raíces están ahí. No estaríamos vivos sin ellas. Lo que ocurre es que he pasado la vida ignorándolas, buscando por aquí y por allá, sin reconocer, ni apreciar, ni amar lo que ya estaba en mí, ni lo que era.
Sí, sin reconocer y honrar las raíces podemos pasarnos una vida buscando sin descanso.
Sí, sin amar lo que es, nos guste o disguste, no podremos transformar eso que la vida nos ha regalado para aprender y crecer en plenitud y alegría de vivir.

miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Qué pasaría si...?

¿Qué pasaría si hoy, y sólo por hoy, nos relacionáramos mirando a la otra persona desde la inocencia, sin prejuzgarla, suspendiendo por un momento los juicios sobre ella, dejando atrás el pasado con sus historias….buscando lo mejor para ella y para nosotros y nosotras?

Os propongo que hagáis la prueba con una sola persona a lo largo de este día y observéis el resultado.
La convicción viene del logro del resultado. Si vemos que es efectivo, lo incorporaremos a nuestra conducta y actitud ante la vida.

Os deseo una práctica feliz y llena de sorpresas agradables.

martes, 4 de febrero de 2014

Vivencia versus Creencia

Vivimos en las creencias. Tanto, que llegamos a confundir vivencia con creencia.
A medida que transcurre la vida pasamos por experiencias que, en función de cómo las gestionamos, nos llevan a conformar un pack de creencias sobre lo que es posible e imposible, lo que está bien y mal, lo deseable e indeseable, etc.., de tal modo que en adelante nos comportaremos de acuerdo a estas creencias aunque la situación sea otra y haya cambiado.

Si observamos a un niño en sus primeros meses, vemos que intenta de una y otra manera moverse, levantarse, caminar, alcanzar objetos, acercarse a sus padres,.. Es experiencia en estado puro. No hay juicios ni creencias. ¿Cómo sería su evolución si colocáramos en su mente los juicios y creencias que un adulto ha ido adquiriendo?. 

Por contra, en la madurez, encontramos personas que viven en las creencias, en las memorias del pasado y que han renunciado a la experiencia, al intento de nuevas vivencias y aprendizajes.

Nuestro reto es distinguir las vivencias -hechos- de las creencias -interpretación de los hechos- para no quedar anclados al pasado y poder vivir un presente lleno de posibilidades de forma coherente con nuestro momento vital.

Dicho de otro modo : "Si no sois como niños no entraréis en el Reino de los Cielos"

¿Qué eliges hoy, la flexibilidad y la inocencia del niño o la rigidez de las creencias y juicios de la persona adulta?

lunes, 3 de febrero de 2014

Date una oportunidad...¡¡actúa!!

En nuestro día a día nos vamos encontrando con cambios inesperados. Algunos toman la forma de conflictos, dolencias, crisis,... Son llamadas de atención a las que a veces respondemos y, sin embargo, en ocasiones, a pesar de mirarlas con preocupación, vamos dejándolas pasar entretenidos en tantas actividades hasta que "la vida nos para" con una crisis más fuerte. De manera sutil, e inconsciente a veces, son nuestras creencias y temores las que nos llevan a esta inacción.

El proceso es : 1) Realidad-evidencia 2) Negarle la importancia, no atenderla 3) Posponer acción o respuesta. 4) Crisis más dura....y 5) Ahora ¿qué?

Un ejemplo insignificante : Una verruga que aparece, que va creciendo cada día, que temo que sea "algo más" y que para calmarme me digo "algún día" iré al médico a que me la quite y ya está. Pasan los días sin hacer nada, negando lo evidente, justificándome,... Estoy paralizado sin darme cuenta.

Sin embargo la Vida también está para darnos pistas y soluciones. Todo en la vida nos habla y ayuda si estamos dispuestos a escuchar y atender sin juzgar.

Gracias a esta atención, escucho una posible solución. La pruebo, y compruebo sus resultados. ¡Bien!.  No sólo voy resolviendo la crisis sino que además, y éste es el auténtico regalo, he tomado conciencia de las creencias que me llevaron a paralizarme [Son cosas de la vida, esto no tiene solución, siempre ha sido así, en mí no va a funcionar, ¡es lo que hay!, total ¿para qué?...].

Así que, démonos la oportunidad de que la vida sea mejor de lo que nos tememos y pensamos de ella y actuemos con todo aquello que la Vida nos regala en cada instante. 

La Vida es una sucesión de oportunidades para aprender a percibir desde el amor, buscando la intención positiva.  Lo único que requiere es que estemos listos y dispuestos a modificar nuestras creencias del pasado para abrirnos a nuevas posibilidades de acción.

domingo, 2 de febrero de 2014

Nos educamos... ¿en el miedo o en el amor?

Esta mañana, mientras caminaba, pasaban a mi lado un padre junto a sus dos hijas, cada cual en su bicicleta. El padre aconsejaba a una de ellas sobre la postura de su espalda diciéndole que si no le hacía caso terminaría doliéndole todo, no sólo la espalda sino también los hombros, los brazos y hasta las manos y los dedos.

Comprendiendo la buena intención del padre de querer que su hija adopte una postura que él entiende más sana y correcta para la niña, observo también las posibles creencias que puede estar reforzando en su hija. 

"Si no hago esto, me dolerá todo". O "si no hago lo que dice mi padre, me dolerá todo". Es decir, educamos con el temor a las consecuencias.

Sin embargo tenemos otra opción, educar a través del amor y de la búsqueda de una solución mejor.

¿Qué pasaría si el padre le diera su recomendación y le animara a probar si está más cómoda, si pedalea más ligera, si mantiene mejor el equilibrio, etc..?

La niña busca su mejor posición de acuerdo con la información recibida, la ensaya, adapta postura y bici, manteniendo en todo momento su capacidad de decisión y autonomía. Así aprende también que está en ella cambiar lo que hace, buscar por sí misma mejores posturas que hagan más satisfactorias sus vivencias.

Desde dónde nos estamos educando en nuestras relaciones y cómo motivamos el aprendizaje y la mejora en nuestros hogares y centros de trabajo : ¿desde el temor o desde el amor?

http://aprendizajesdevida.blogspot.com.es

martes, 8 de octubre de 2013

La verdad

La verdad es libre, la verdad os hará libres,...
Estas palabras parecen el inicio de un debate filosófico pero no, no van por ese camino. Es una cuestión práctica, a pie de tierra.
Sí, aún sigo aprendiendo a distinguir entre percepción y verdad, a vivir consciente de la diferencia.
Percibimos la realidad con nuestros sentidos limitados. Y es más, esta percepción limitada la interpretamos condicionados por nuestras creencias y experiencias pasadas, siendo el resultado nuestra "verdad". Una "verdad" llena de limitaciones, juicios, dudas y prevenciones. Así nos vamos convirtiendo en "estatuas de sal", rígidas, inmóviles y sin vitalidad.
La verdad es eso que está más allá de nuestra pequeña "verdad". Es ese mundo de posibilidades infinitas que, en el día a día, olvidamos. Un mundo en el que caben todas las soluciones, toda la sabiduría, todo el amor y la energía. Abriéndonos a esta verdad es como podemos superar nuestra pequeña "verdad" y así enriquecer nuestras vidas llenándolas de lo mejor que podamos imaginar y desear.
Hoy, decido tener presente y traer al presente a esta verdad amorosa, llena de posibilidades, en la que las dificultades encuentran salida, las relaciones sanan, nuestros trabajos prosperan y aprendemos de nuestros errores para mejorar en todos y cada uno de los aspectos de la Vida.